<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://zonavallenata.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>zonavallenata</title><description/><link>https://zonavallenata.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Los Cuatro Aires Vallenatos</title><link>https://zonavallenata.blogia.com/2008/040103-los-cuatro-aires-vallenatos.php</link><guid isPermaLink="true">https://zonavallenata.blogia.com/2008/040103-los-cuatro-aires-vallenatos.php</guid><description><![CDATA[<p>Como de este g&eacute;nero se derivan algunas variaciones, a menudo tambi&eacute;n se le llama vallenato a los diferentes ritmos folcl&oacute;ricos y modernos similares que usan <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Acorde%C3%B3n" title="Acorde&oacute;n">acorde&oacute;n</a>. Sin embargo, por tradici&oacute;n oficialmente se consideran 5 ritmos esenciales: el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora<sup class="reference"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vallenato#cite_note-0"><span class="corchete-llamada"></span></a></sup> . Estos aires, no obstante, han sido influenciados por ritmos caribe&ntilde;os y africanos que ya exist&iacute;an anteriormente.</p> <p><a name="Merengue" title="Merengue"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Merengue</span> <span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>El origen de la palabra merengue se remonta a la &eacute;poca de la colonia y proviene del vocablo muserengue, nombre de una de las culturas africanas que, tra&iacute;da desde las costas de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guinea" title="Guinea">Guinea</a>, lleg&oacute; a la costa <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oc%C3%A9ano_Atl%C3%A1ntico" title="Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico">atl&aacute;ntica</a> colombiana, haciendo un gran aporte al desarrollo musical y cultural del pa&iacute;s. El merengue vallenato tradicional, tiene una cuadratura de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comp%C3%A1s" title="Comp&aacute;s">comp&aacute;s</a> de seis por ocho, un comp&aacute;s derivado, ya que los originales son los de cuatro tiempos, el de tres y el de dos; siendo, as&iacute;, el aire m&aacute;s complejo y a la vez m&aacute;s original entre los cuatro aires tradicionales.</p> <p>El Merengue se diferencia de los dem&aacute;s aires en la interpretaci&oacute;n y marcaci&oacute;n de los bajos de tres por uno y a veces de uno por tres, de acuerdo a la estructura propia de la melod&iacute;a; aunque puede ser interpretado con mayor rapidez.</p> <p><a name="Paseo" title="Paseo"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Paseo</span><span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>A diferencia de todos los dem&aacute;s aires de este <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Folclore" title="Folclore">folclore</a>, el paseo vallenato tiene una cuadratura de comp&aacute;s de cuatro tiempos. La marcaci&oacute;n de los bajos es de uno por tres y a veces, de acuerdo a la pieza, de dos por uno. Para los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Int%C3%A9rprete" title="Int&eacute;rprete">int&eacute;rpretes</a> es el aire m&aacute;s f&aacute;cil de tocar. Este ritmo, literariamente, recoge de forma espont&aacute;nea las historias y relatos de un pueblo que perfecciona todos sus componentes en una especie de cantares de siempre, para luego, llamarlos Paseo.</p> <p>La raz&oacute;n hist&oacute;rico-cultural del paseo es apasionante y parad&oacute;jica, apasionante porque, como g&eacute;nero concebido para perpetuar la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia" title="Historia">historia</a> de unos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo" title="Pueblo">pueblos</a> a trav&eacute;s del canto, hunde sus ra&iacute;ces en la &eacute;poca precolombina, cuando los Chimilas al igual que los Guajiros, Tupes y dem&aacute;s habitantes del viejo Magdalena compon&iacute;an estos cantos para reemplazar a la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_%28ling%C3%BC%C3%ADstica%29" title="Escritura (ling&uuml;&iacute;stica)">escritura</a> inexistente, tal como lo hicieron todas las naciones primitivas e iletradas del mundo; y parad&oacute;jica porque, a pesar de esta antig&uuml;edad - que lo coloca en situaci&oacute;n de privilegio frente a los dem&aacute;s aires surgidos del mestizaje -, la palabra Paseo utilizada para designar este ritmo es, en el ambiente vallenato, la m&aacute;s nueva entre las cuatro que nombran los ritmos tradicionales, hasta el punto de no tener m&aacute;s de 80 a&ntilde;os desde su popularizaci&oacute;n.</p> <p><a name="Puya" title="Puya"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Puya</span><span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>En Valledupar y dem&aacute;s pueblos del antiguo departamento del <em>Magdalena grande</em>, el ritmo m&aacute;s antiguo era llamado "Puya". Su nombre deriva del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Verbo" title="Verbo">verbo</a> puyar, sin&oacute;nimo de punzar, y tiene un t&iacute;pico comp&aacute;s de seis por ocho. Este ritmo, en su forma ind&iacute;gena, nunca tuvo canto y consist&iacute;a en la imitaci&oacute;n hecha por el carricero &ndash;pitero o ca&ntilde;a sillero -, en ritmo r&aacute;pido, del canto de algunos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%A1jaro" title="P&aacute;jaro">p&aacute;jaros</a>; se <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Baile" title="Baile">bailaba</a> en hileras, llevando cada persona las dos manos cerradas a la altura del pecho con los dedos apuntando hacia delante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante. Posteriormente, a trav&eacute;s del tiempo, se fueron fusionando los distintos elementos tri-&eacute;tnicos t&iacute;picos de la cultura coste&ntilde;a y ribere&ntilde;a colombiana, logrando sumarse la puya negroide, g&eacute;nero cantado, a la puya ind&iacute;gena, d&aacute;ndose como resultado la puya vallenata con su actual equilibrio entre el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Canto" title="Canto">canto</a>, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Melod%C3%ADa" title="Melod&iacute;a">melod&iacute;a</a> y el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ritmo" title="Ritmo">ritmo</a>.</p> <p>La Puya y el Merengue en su patr&oacute;n r&iacute;tmico y arm&oacute;nico son iguales. La diferencia est&aacute; marcada en su concepci&oacute;n mel&oacute;dica: en el ritmo, en la m&uacute;sica y naturalmente en la interpretaci&oacute;n que se haga, propia de cada pieza. As&iacute;, la puya tiene una marcaci&oacute;n en los bajos de dos por dos y, a veces, de dos por uno en ciertos pasajes de la interpretaci&oacute;n, aunque no en todas las piezas. La velocidad que se le imprima no supone una diferencia, porque el interprete la toca a su gusto.</p> <p><a name="Son" title="Son"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Son</span> <span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>La palabra Son proviene del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lat%C3%ADn" title="Lat&iacute;n">lat&iacute;n</a> Sonus, que quiere decir sonido agradable producido con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arte" title="Arte">arte</a>. Por su propio significado este t&eacute;rmino ha estado desde siempre ligado a la m&uacute;sica. El Son vallenato propiamente dicho, tiene una cuadratura de comp&aacute;s de dos por cuatro, y es un cantar de ancestro <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mulato" title="Mulato">mulato</a> sin que est&eacute; libre de la influencia ind&iacute;gena, pues esto no es posible en una m&uacute;sica en donde toda la estructura aut&oacute;ctona es de esta estirpe. Una caracter&iacute;stica esencial en la ejecuci&oacute;n de este aire es la prominente utilizaci&oacute;n de los bajos del acorde&oacute;n en la interpretaci&oacute;n de cada pieza, tanto que los bajos pueden ser m&aacute;s notorios que la misma melod&iacute;a emitida por el teclado, principalmente en los acordeoneros de las nuevas generaciones.</p> <p>El Son tiene una marcaci&oacute;n en los bajos de uno por uno muy marcada, sobre todo en int&eacute;rpretes sabaneros o de influencia bajera &ndash; viejo Bol&iacute;var -; a diferencia de los acordeoneros de la provincia, quienes interpretan el Son m&aacute;s fluido, menos marcado, m&aacute;s sutil y le dan una marcaci&oacute;n de bajo de uno por dos y de dos por uno, en ocasiones.</p> <p>Como el Paseo, los Sones son una especie de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%B3nica" title="Cr&oacute;nica">cr&oacute;nicas</a> en donde la singular narrativa del cantor deja plasmados los acontecimientos de su existencia, particularmente en esta especie se representan <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Drama" title="Drama">dramas</a> nost&aacute;lgicos que han constituido parte importante en la vida del autor.</p> <p><a name="Tambora" title="Tambora"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Tambora</span> <span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>La tambora es el ritmo de mayor pureza en forma y contenido que hoy tiende a desaparecer. Tom&oacute; denominaci&oacute;n femenina debido al predominio de voces de mujeres cuando estos aires eran solo cantados.</p> <p>A&uacute;n cuando sus textos tienen parecido con los merengues dominicanos antiguos, no se puede decir que ese es su origen. Quiz&aacute;s esa similitud se deba a un mismo origen y al patr&oacute;n &eacute;tnico com&uacute;n.</p> <p>Unas son politem&aacute;ticas, en las que cada verso expresa una circunstancia diferente a la del otro, pero existe uno que es constante. Algunas tienen la particularidad de intercalar el inmodificable verso fijo cada dos versos, y otras mantienen la unidad de escritura de un tema, pero sin tener en cuenta concordancia y armon&iacute;a en las frases po&eacute;ticas.</p> <p>En general, todas tienen condici&oacute;n sat&iacute;rica, lograda en la descoordinaci&oacute;n que resalta m&aacute;s el contraste. Todav&iacute;a existen algunas puramente instrumentales, interpretadas &uacute;nicamente con tambores. De ah&iacute; su designaci&oacute;n<sup class="reference"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vallenato#cite_note-1"><span class="corchete-llamada">[</span>2<span class="corchete-llamada">]</span></a></sup> .</p> <p>Ejemplos de tamboras: "La candela viva" (Alejandro Dur&aacute;n), "Mi compadre se cay&oacute;".</p> <p><a name="Romanza_Vallenata" title="Romanza_Vallenata"></a></p> <h3> <span class="mw-headline">Romanza Vallenata</span> <span class="editsection" style="font-size: small; font-weight: normal; float: none; margin-left: 0px"></span></h3> <p>Antecedido de una gran pol&eacute;mica en el mundo vallenato un quinto aire para concurso fue institucionalizado en Villanueva (Guajira) durante la versi&oacute;n 29&deg; del Festival Cuna de Acordeones en el a&ntilde;o 2007. El llamado "quinto aire" fue bautizado como "Romanza Vallenata", en este mismo festival en el a&ntilde;o 2006, y fue aceptado como tal con el respaldo de autoridades del vallenato como Rafael Escalona, Francisco Zumaqu&eacute;, Hern&aacute;n Urbina Joiro, Rosendo Romero y, a la distancia, se cont&oacute; con el espaldarazo del Presidente de la Rep&uacute;blica de Colombia Alfonso L&oacute;pez Michelsen.</p> <p>De esta manera se acept&oacute; que el llamado "paseo" que comercialmente se escucha hoy, lo dej&oacute; de ser hace alg&uacute;n tiempo, pues por m&aacute;s que se quiera, la m&uacute;sica vallenata no es est&aacute;tica, est&aacute; evolucionando. As&iacute; como en su momento del "son" surgi&oacute; el "paseo", hoy surge un nuevo aire de &eacute;ste. Las "Romanzas Vallenatas", por su car&aacute;cter l&iacute;rico o po&eacute;tico, son un canto al amor, al desamor, al perd&oacute;n y a la mujer; distinto del paseo cl&aacute;sico que se interpreta en los Festivales, por eso se decidi&oacute; darle un espacio en ellos. Adem&aacute;s, se tuvo en cuenta que este aire ha sido motor trascendental para la internacionalizaci&oacute;n del vallenato. Este aire, hijo del paseo<sup>,</sup> adquiri&oacute; independencia gracias a su aceptaci&oacute;n mundial y despu&eacute;s de voces en contrario que no admiten la evoluci&oacute;n del genero musical.</p> <p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 01 Apr 2008 01:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un Poco De La Historia Del Vallenato</title><link>https://zonavallenata.blogia.com/2008/040102-un-poco-de-la-historia-del-vallenato.php</link><guid isPermaLink="true">https://zonavallenata.blogia.com/2008/040102-un-poco-de-la-historia-del-vallenato.php</guid><description><![CDATA[<p><span class="text_std">Hace un siglo ya florec&iacute;a en diversos lugares el canto vallenato. Como sabemos, resulta in&uacute;til e imposible atribuirle una sola cuna. La extensi&oacute;n de la gaita por toda la Provincia hab&iacute;a abierto ya las puertas a la incorporaci&oacute;n del acorde&oacute;n en el conjunto instrumental vallenato. Incorporaci&oacute;n que, como es obvio, no se produjo simult&aacute;neamente en todos los puntos, sino de manera paulatina. <br /><br />El proceso pudo tomar hasta tres o cuatro decenios, pues el acorde&oacute;n empez&oacute; solitario su carrera por la comarca. El propio Emiliano Zuleta Baquero recordaba en entrevista con Tom&aacute;s Dar&iacute;o Guti&eacute;rrez que &laquo;antes uno tocaba solo, sin caja ni guacharaca&raquo;. Zuleta Baquero, nacido en 1912 en la zona central, alud&iacute;a a las postrimer&iacute;as de los a&ntilde;os 20; para entonces ya hac&iacute;a d&eacute;cadas que el acorde&oacute;n, como suced&aacute;neo de la gaita o carrizo, se acompa&ntilde;aba de caja y guacharaca en otros lugares de la Provincia. <br /><br />El matrimonio entre los tres instrumentos fue un efecto social y popular. Esto es, se produjo en reuniones de gente llana: parrandas, cumbiambas, fiestas y merengues, que no eran s&oacute;lo un ritmo sino un tipo de jolgorio. Francisco &laquo;Pacho&raquo; Rada, autor de &laquo;El caballo Liberal&raquo;, recuerda que, ya por los a&ntilde;os 30, &laquo;en cada cantina ten&iacute;an un acorde&oacute;n, una caja y una guacharaca para que tocaran los acordeoneros&raquo;. <br /><br />El vallenato surgi&oacute; de abajo y tard&oacute; m&aacute;s de medio siglo en adquirir rango social. Era, como lo sosten&iacute;a Ursula Iguar&aacute;n, una m&uacute;sica perniciosa y popular. <br /><br />Las colitas <br /><br />Uno de los escenarios donde empez&oacute; a codearse el vallenato con la m&uacute;sica que escuchaba y bailaba la burgues&iacute;a -valses, mazurcas, canciones napolitanas- fue el de las colitas. Era este el nombre que recib&iacute;an las &laquo;colas&raquo; o finales de fiesta de la clase adinerada: bodas, bautizos, cumplea&ntilde;os, festejos religiosos... Durante el sarao, mientras los se&ntilde;ores se divert&iacute;an con la m&uacute;sica europea que interpretaba una precaria orquesta provinciana, los trabajadores pasaban la fiesta en la cocina y los galpones a punta de acorde&oacute;n, guacharaca y caja. Despachada la orquesta, los de atr&aacute;s eran invitados a pasar adelante, y patrones y vaqueros se sentaban a tomar y cantar juntos. <br /><br />Se ha discutido acerca del papel que cumplieron las colitas en esta historia. Algunos dicen que estos remates de fiesta fueron el pabell&oacute;n de maternidad del vallenato, pues combinaron ritmos europeos y nativos: entre ambos dieron a luz los aires vallenatos. &laquo;Las colitas son el ancestro directo del vallenato moderno&raquo;, afirma L&oacute;pez Michelsen. <br /><br />Pero parece m&aacute;s acertado pensar que las colitas no ayudaron a formar el g&eacute;nero, sino a divulgarlo. Para empezar, esta clase de fiestas improvisadas no se conocieron en toda la regi&oacute;n, sino tan s&oacute;lo en la zona del Valle de Upar. En El Paso no hubo colitas. En muchos lugares del r&iacute;o tampoco. Y, por otra parte, los historiadores indican que las colitas surgieron a comienzos del siglo XX, cuando ya el vallenato hab&iacute;a empezado a coger ritmo con el tr&iacute;o del instrumental cl&aacute;sico. <br /><br />Piquerias <br /><br />En cambio, piquerias y retos s&iacute; constituyeron desde el principio uno de los m&aacute;s efectivos moldes de creaci&oacute;n, propagaci&oacute;n y desarrollo del vallenato. La leyenda de Francisco el Hombre habla de su desaf&iacute;o con el diablo, a quien &uacute;nicamente logra derrotar cuando le canta el Credo al rev&eacute;s. Los grandes acordeoneros viajaban durante d&iacute;as para acudir a piquerias concertadas de antemano o a trav&eacute;s de recados, como lo atestigua &laquo;La gota fr&iacute;a&raquo;: <br /><br />Acord&aacute;te Moralitos de que aquel d&iacute;a<br />que estuviste en Urumita<br />y no quisiste hacer parada. <br /><br />El Moralitos del paseo es Lorenzo Morales, entra&ntilde;able acordeonero y compositor, a quien no se le ha dado oportunidad equitativa de defenderse de la andanada de Emiliano. Pero lo cierto es que &eacute;l tambi&eacute;n tiene un guante que lanzarle a quien lo ha apaleado en medio planeta, como lo demuestra en &laquo;Rumores&raquo;: <br /><br />Yo no s&eacute; lo que le pasa a Emiliano,<br />yo no s&eacute; lo que le pasa a Zuleta,<br />y ese miedo que me tiene<br />de mandarme la respuesta. <br /><br />Otras veces el mano a mano surg&iacute;a espont&aacute;neo, como fruto de las circunstancias del momento, tal cual le ocurri&oacute; al belicoso Emiliano con su propio hermano medio, el acordeonero To&ntilde;o Salas: <br /><br />Una tarde en Villanueva<br />se quiso To&ntilde;o lucir conmigo. <br /><br />Y acaba advirti&eacute;ndole en &laquo;El gallo viejo&raquo; que no le recomienda &laquo;andar en piquerias con el viejo Mile&raquo;. <br /><br />Tambi&eacute;n Luis Enrique Mart&iacute;nez, apodado &#39;El pollo vallenato&#39;, era hombre de duelos, como lo proclama altanero en el merengue &laquo;El gallo jabao&raquo;. All&iacute; anuncia que a nadie le tiene miedo y que est&aacute; bien armado para el combate: <br /><br />Toco los pitos bonito;<br />toco los bajos sabroso;<br />soy un gallo peligroso<br />con la espuela y con el pico. <br /><br />La historia del vallenato registra piquerias legendarias, como las de Francisco Moscote Guerra (el verdadero Francisco el Hombre) y Abraham Maestre; el mismo Abraham Maestre y Crist&oacute;bal L&uacute;quez; V&iacute;ctor Silva y Octavio Mendoza; Emiliano Zuleta y Chico Bola&ntilde;os; Samuelito Mart&iacute;nez y Germ&aacute;n Serna; Samuelito y N&aacute;fer Dur&aacute;n (&laquo;larga y fea -seg&uacute;n Samuelito-, donde hubo hasta privados y heridos&raquo;); Eusebio Ayala y Luis Pitre (miembro de una respetada dinast&iacute;a de m&uacute;sicos); Octavio Mendoza y Eusebio Ayala; Eusebio Ayala y el Mocho Mon, un 15 de mayo en Rinc&oacute;n Hondo. <br /><br />Aunque se mantiene como apartado del Festival Vallenato, la piqueria completa -con cantos compuestos ex profeso y versos improvisados en el duelo- es cosa del pasado. &laquo;La gota fr&iacute;a&raquo; data de 1938, y de la misma &eacute;poca es el reclamo de Moralitos: hablamos de historia antigua. De vez en cuando se presenta alg&uacute;n mano a mano de acordeoneros, pero estos enfrentamientos s&oacute;lo atienden a su capacidad como int&eacute;rpretes. <br /><br />Las parrandas<br />Dice &laquo;Los dos amigos&raquo;, un paseo de Alejo Dur&aacute;n:<br />Cuando yo llego a San Juan<br />hago mi parranda buena...<br />Cuando quiero parrandear,<br />gran amigo es Mane Sierra. <br /><br />La parranda acab&oacute; por transformarse en la ocasi&oacute;n social para cantar y escuchar vallenatos. Se fue despojando de los bailes de la cumbiamba, de los coros y palmas de la tamborera y del bochinche de los merengues --en el sentido de juergas--, hasta quedar convertida en lo que sigue siendo: una reuni&oacute;n que gira en torno a la m&uacute;sica para oir. <br /><br />La parranda ha desarrollado sus propios protocolos. En ella se presta atenci&oacute;n primordial al que toca y al que canta, por lo cual est&aacute;n mal vistas las conversaciones y charlas marginales; en la parranda no se baila; no hay horarios, y a lo largo del tiempo de duraci&oacute;n, que puede ser de varios d&iacute;as, se come en forma continua-de preferencia chivo y queso salado- y se bebe en forma abundante -de preferencia whisky-; ning&uacute;n asiento puede dar la espalda a otro; y no se permiten m&aacute;s instrumentos que los tres tradicionales, o, cuando m&aacute;s, se hace la concesi&oacute;n ocasional a una guitarra. Hasta Alfredo Guti&eacute;rrez, un acordeonero tremendista capaz de meterle fagot o tromb&oacute;n a un merengue, se pone serio y toca dentro de los preceptos tradicionales cuando acude a una parranda en toda regla. <br /><br />No es necesario, eso s&iacute;, quitarse el sombrero. Alejo Dur&aacute;n y &#39;Colacho&#39; Mendoza nunca se lo quitaron. Y se bebe, pero no es obligatorio hacerlo. Dagoberto L&oacute;pez, un compadre de Leandro D&iacute;az, no tomaba trago en las parrandas, seg&uacute;n lo cuenta el autor en el merengue &laquo;La parrandita&raquo;. Dur&aacute;n tampoco lo hac&iacute;a. Su idea de las parranda es la que consigna en &laquo;Los dos amigos&raquo;: &laquo;Con Lizardo la paso mejor:/ &eacute;l pasa tomando, yo toco acorde&oacute;n&raquo;. <br /><br />Una parranda de verd&aacute;-verd&aacute; no se limita a escuchar cantos. Las circunstancias reales y las an&eacute;cdotas que inspiraron algunos de los cantos tambi&eacute;n forman parte de la fiesta. El propio Rafael Escalona, dios mayor de la cr&oacute;nica y las narraciones de episodios y costumbres, afirma que &laquo;muchas veces la historia del canto es mejor que el canto&raquo;. No es menos cierto que muchos cantos adquieren una tercera dimensi&oacute;n cuando se conoce su historia, sus s&iacute;mbolos, sus claves internas. No es lo mismo escuchar &laquo;El gavil&aacute;n cebao&raquo; con la idea de que se trata del cuento de un ave rapaz, que oirlo a sabiendas de que es el relato metaf&oacute;rico de las aventuras er&oacute;ticas de un cura. Mejor a&uacute;n si uno sabe qui&eacute;n era el cura. El acordeonero, el cantante o algunos de los parranderos suelen aportar informaci&oacute;n sobre el caso. Todo esto surge en la parranda pero, por supuesto, permanece oculto en discos, rumbas de caseta o conciertos de estadio. <br /><br />Con sus peculiares normas de cortes&iacute;a, cultivadas silenciosamente por el pueblo que las invent&oacute;, las parrandas fueron el principal medio de comunicaci&oacute;n del vallenato hasta la llegada del disco, la radio, la fiesta, la tarima, la caseta, la televisi&oacute;n y el concierto. A diferencia de las colitas, las parrandas no han desaparecido: se conservan intactas en muchos lugares de la Provincia. Ellas siguen representando el leg&iacute;timo medio ambiente social del vallenato, su perfecto microclima. <br /><br />Las migraciones <br /><br />{La m&uacute;sica vallenata empez&oacute; a darse a conocer por fuera de su geograf&iacute;a durante los a&ntilde;os 20 y 30, &eacute;poca dorada de la Zona Bananera del departamento del Magdalena, al sur de Santa Marta. <br /><br />Los trabajadores acud&iacute;an a prestar su brazo a la United Fruit desde todos los rincones del pa&iacute;s, y a&uacute;n desde otros lugares del Caribe. All&iacute; llegaron los negros jamaiquinos o Jamaican, m&aacute;s negros -por m&aacute;s puros- que los de la Provincia. Esto los hizo figurar, a los ojos del pueblo, en una categor&iacute;a especial: los &laquo;negros yumecas&raquo;, que es como Emiliano llama a Lorenzo Morales. La abigarrada mezcla de trabajadores permiti&oacute; que los cantos de los oriundos de la Provincia encontraran o&iacute;dos dispuestos a escucharlos y repetirlos m&aacute;s tarde en otros puntos del mapa. <br /><br />Uno de los focos de esta m&uacute;sica en la Zona Bananera fueron las eufem&iacute;sticamente llamadas &laquo;academias de baile&raquo;. Estos locales, que en realidad cumpl&iacute;an una funci&oacute;n de desahogo sexual, hicieron eco a cierta m&uacute;sica p&iacute;cante que surgi&oacute; como ambientadora de funciones, pero tambi&eacute;n a no pocos merengues y sones que recorr&iacute;an la regi&oacute;n. <br /><br />La segunda ola migratoria atrajo a los cosecheros del interior a las puertas mismas de Valledupar. Fue cuando decay&oacute; el banano y surgi&oacute; el algod&oacute;n como cultivo redentor. Quedaba de esta manera conectada con inmigrantes del interior del pa&iacute;s una regi&oacute;n que durante a&ntilde;os permaneci&oacute; pr&aacute;cticamente aislada. Los trabajadores que llegaban para las temporadas de recogida regresaban a sus comarcas natales, y llevaban consigo algunos ahorros y costumbres de la Provincia. Entre otras, por supuesto, su m&uacute;sica. <br /><br />Hubo un tercer movimiento migratorio, de &iacute;ndole elitista, reducido en sus proporciones pero importante en su influencia, que abri&oacute; las puertas de los altos salones de Bogot&aacute; a la m&uacute;sica vallenata. Ocurri&oacute; durante los a&ntilde;os 50, cuando un grupo de j&oacute;venes vallenatos pertenecientes a familias ricas y rancias -Molina, Villaz&oacute;n, Castro, Murgas- viaj&oacute; a realizar estudios universitarios en la capital. All&iacute; conocieron a condisc&iacute;pulos de la alta sociedad bogotana -Lozano, Herrera, Rivas, Santamar&iacute;a- que se fascinaron con los cantos de su regi&oacute;n que entonaban los vallenatos en las reuniones cachacas. </span></p><p>Articulo Subido Por: LUIS ALFONSO ROMERO GAZABON</p><p>Articulo Tomado Del: WWW.ELVALLENATO.COM </p>]]></description><pubDate>Tue, 01 Apr 2008 01:44:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
