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Los Cuatro Aires Vallenatos

Los Cuatro Aires Vallenatos

Como de este género se derivan algunas variaciones, a menudo también se le llama vallenato a los diferentes ritmos folclóricos y modernos similares que usan acordeón. Sin embargo, por tradición oficialmente se consideran 5 ritmos esenciales: el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora . Estos aires, no obstante, han sido influenciados por ritmos caribeños y africanos que ya existían anteriormente.

Merengue

El origen de la palabra merengue se remonta a la época de la colonia y proviene del vocablo muserengue, nombre de una de las culturas africanas que, traída desde las costas de Guinea, llegó a la costa atlántica colombiana, haciendo un gran aporte al desarrollo musical y cultural del país. El merengue vallenato tradicional, tiene una cuadratura de compás de seis por ocho, un compás derivado, ya que los originales son los de cuatro tiempos, el de tres y el de dos; siendo, así, el aire más complejo y a la vez más original entre los cuatro aires tradicionales.

El Merengue se diferencia de los demás aires en la interpretación y marcación de los bajos de tres por uno y a veces de uno por tres, de acuerdo a la estructura propia de la melodía; aunque puede ser interpretado con mayor rapidez.

Paseo

A diferencia de todos los demás aires de este folclore, el paseo vallenato tiene una cuadratura de compás de cuatro tiempos. La marcación de los bajos es de uno por tres y a veces, de acuerdo a la pieza, de dos por uno. Para los intérpretes es el aire más fácil de tocar. Este ritmo, literariamente, recoge de forma espontánea las historias y relatos de un pueblo que perfecciona todos sus componentes en una especie de cantares de siempre, para luego, llamarlos Paseo.

La razón histórico-cultural del paseo es apasionante y paradójica, apasionante porque, como género concebido para perpetuar la historia de unos pueblos a través del canto, hunde sus raíces en la época precolombina, cuando los Chimilas al igual que los Guajiros, Tupes y demás habitantes del viejo Magdalena componían estos cantos para reemplazar a la escritura inexistente, tal como lo hicieron todas las naciones primitivas e iletradas del mundo; y paradójica porque, a pesar de esta antigüedad - que lo coloca en situación de privilegio frente a los demás aires surgidos del mestizaje -, la palabra Paseo utilizada para designar este ritmo es, en el ambiente vallenato, la más nueva entre las cuatro que nombran los ritmos tradicionales, hasta el punto de no tener más de 80 años desde su popularización.

Puya

En Valledupar y demás pueblos del antiguo departamento del Magdalena grande, el ritmo más antiguo era llamado "Puya". Su nombre deriva del verbo puyar, sinónimo de punzar, y tiene un típico compás de seis por ocho. Este ritmo, en su forma indígena, nunca tuvo canto y consistía en la imitación hecha por el carricero –pitero o caña sillero -, en ritmo rápido, del canto de algunos pájaros; se bailaba en hileras, llevando cada persona las dos manos cerradas a la altura del pecho con los dedos apuntando hacia delante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante. Posteriormente, a través del tiempo, se fueron fusionando los distintos elementos tri-étnicos típicos de la cultura costeña y ribereña colombiana, logrando sumarse la puya negroide, género cantado, a la puya indígena, dándose como resultado la puya vallenata con su actual equilibrio entre el canto, la melodía y el ritmo.

La Puya y el Merengue en su patrón rítmico y armónico son iguales. La diferencia está marcada en su concepción melódica: en el ritmo, en la música y naturalmente en la interpretación que se haga, propia de cada pieza. Así, la puya tiene una marcación en los bajos de dos por dos y, a veces, de dos por uno en ciertos pasajes de la interpretación, aunque no en todas las piezas. La velocidad que se le imprima no supone una diferencia, porque el interprete la toca a su gusto.

Son

La palabra Son proviene del latín Sonus, que quiere decir sonido agradable producido con arte. Por su propio significado este término ha estado desde siempre ligado a la música. El Son vallenato propiamente dicho, tiene una cuadratura de compás de dos por cuatro, y es un cantar de ancestro mulato sin que esté libre de la influencia indígena, pues esto no es posible en una música en donde toda la estructura autóctona es de esta estirpe. Una característica esencial en la ejecución de este aire es la prominente utilización de los bajos del acordeón en la interpretación de cada pieza, tanto que los bajos pueden ser más notorios que la misma melodía emitida por el teclado, principalmente en los acordeoneros de las nuevas generaciones.

El Son tiene una marcación en los bajos de uno por uno muy marcada, sobre todo en intérpretes sabaneros o de influencia bajera – viejo Bolívar -; a diferencia de los acordeoneros de la provincia, quienes interpretan el Son más fluido, menos marcado, más sutil y le dan una marcación de bajo de uno por dos y de dos por uno, en ocasiones.

Como el Paseo, los Sones son una especie de crónicas en donde la singular narrativa del cantor deja plasmados los acontecimientos de su existencia, particularmente en esta especie se representan dramas nostálgicos que han constituido parte importante en la vida del autor.

Tambora

La tambora es el ritmo de mayor pureza en forma y contenido que hoy tiende a desaparecer. Tomó denominación femenina debido al predominio de voces de mujeres cuando estos aires eran solo cantados.

Aún cuando sus textos tienen parecido con los merengues dominicanos antiguos, no se puede decir que ese es su origen. Quizás esa similitud se deba a un mismo origen y al patrón étnico común.

Unas son politemáticas, en las que cada verso expresa una circunstancia diferente a la del otro, pero existe uno que es constante. Algunas tienen la particularidad de intercalar el inmodificable verso fijo cada dos versos, y otras mantienen la unidad de escritura de un tema, pero sin tener en cuenta concordancia y armonía en las frases poéticas.

En general, todas tienen condición satírica, lograda en la descoordinación que resalta más el contraste. Todavía existen algunas puramente instrumentales, interpretadas únicamente con tambores. De ahí su designación[2] .

Ejemplos de tamboras: "La candela viva" (Alejandro Durán), "Mi compadre se cayó".

Romanza Vallenata

Antecedido de una gran polémica en el mundo vallenato un quinto aire para concurso fue institucionalizado en Villanueva (Guajira) durante la versión 29° del Festival Cuna de Acordeones en el año 2007. El llamado "quinto aire" fue bautizado como "Romanza Vallenata", en este mismo festival en el año 2006, y fue aceptado como tal con el respaldo de autoridades del vallenato como Rafael Escalona, Francisco Zumaqué, Hernán Urbina Joiro, Rosendo Romero y, a la distancia, se contó con el espaldarazo del Presidente de la República de Colombia Alfonso López Michelsen.

De esta manera se aceptó que el llamado "paseo" que comercialmente se escucha hoy, lo dejó de ser hace algún tiempo, pues por más que se quiera, la música vallenata no es estática, está evolucionando. Así como en su momento del "son" surgió el "paseo", hoy surge un nuevo aire de éste. Las "Romanzas Vallenatas", por su carácter lírico o poético, son un canto al amor, al desamor, al perdón y a la mujer; distinto del paseo clásico que se interpreta en los Festivales, por eso se decidió darle un espacio en ellos. Además, se tuvo en cuenta que este aire ha sido motor trascendental para la internacionalización del vallenato. Este aire, hijo del paseo, adquirió independencia gracias a su aceptación mundial y después de voces en contrario que no admiten la evolución del genero musical.

 

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